Crónica vs Inter: El Atlético deja una buena imagen y se lleva la ‘Copa Reconstrucción de Libia’

Redacción Atletimanía

El Atlético de Madrid dejó una magnífica imagen en su amistoso frente al Inter de Milán en Bengasi. No era un partido cualquiera: enfrente estaba el subcampeón de Europa, y los de Simeone salieron a competirlo como si hubiera puntos en juego. Los rojiblancos fueron mejores durante casi todo el encuentro, con más fútbol, más ocasiones y más intención, pero pagaron de nuevo una vieja factura: el balón parado. Un córner bastó para que el Inter igualara el marcador, obligando a decidir el trofeo desde el punto de penalti. Esta vez, la tanda sonrió al Atleti, que se llevó a casa la ‘Copa Reconstrucción de Libia’.

El duelo arrancó con el Inter más entonado. Diouf combinó con Bonny y el delantero italiano probó a Musso con un disparo cruzado que el argentino atrapó sin apuros. Los de Chivu presionaron arriba en el arranque, intentando incomodar la salida de balón colchonera, pero ese ímpetu duró poco.

A los quince minutos, el Atlético empezó a mandar. Griezmann avisó con un gol anulado por fuera de juego, aunque las repeticiones dejaron la duda de si el balón venía rebotado de un rival. Poco después, el equipo se soltó definitivamente. Ruggeri, incisivo por la izquierda, fue un puñal constante y generó la primera ocasión clara: un remate flojo de Gallagher a las manos de Josep Martínez.

El juego rojiblanco giraba en torno a Griezmann. El francés, brillante entre líneas, bajaba a recibir y repartía con criterio. En una genialidad, se giró sobre sí mismo y dejó solo a Thiago Almada con un pase filtrado marca de la casa. El argentino intentó definir con una vaselina, pero el meta valenciano del Inter respondió con una gran mano.

El Atleti dominaba y olía el gol. Almada lo rozó de nuevo con un disparo desde la frontal, y Pubill también tuvo la suya, aunque cruzó en exceso. El tanto llegó en el 35’. Carlos Martín atacó el espacio, se revolvió dentro del área y, cayéndose, soltó un zurdazo al primer palo que sorprendió a Josep Martínez. Golazo y 1-0 más que merecido.

Un viejo problema y una lesión preocupante

La segunda mitad arrancó con cambios en ambos equipos. Simeone retiró a Giménez y Almada, que volvían tras lesión, y dio minutos a varios canteranos como Jesús Barrios, Carlos Giménez, Omar Janneh, Puric y Kostis.

El Inter apenas había hecho méritos, pero empató en su primera llegada. Córner al corazón del área y Bissek, imponente por arriba, cabeceó a la red. Un gol que recordó al Atleti su asignatura pendiente: la defensa de las jugadas a balón parado.

Pudo ser peor. Poco después, Agbonifo tuvo el 1-2 en un mano a mano que Musso salvó con un paradón de reflejos felinos.

El susto llegó en forma de lesión. Ilias Kostis se fue al suelo en una acción sin contacto y abandonó el campo entre lágrimas, acompañado por el doctor Celada. El greco-chipriota, que ya venía de una grave lesión muscular, no tenía buena cara.

Los penaltis, esta vez sí, fueron rojiblancos

El partido murió con empate y la historia se resolvió desde los once metros. Griezmann abrió la tanda con acierto; Venturini igualó. Koke mandó su lanzamiento al larguero y Lavelli puso por delante al Inter. Ruggeri empató de nuevo y Musso, gigante bajo palos, detuvo el disparo de Luis Henrique. Janneh marcó para el Atlético y el propio Musso volvió a aparecer, parando el lanzamiento de Acerbi. Lenglet fue el encargado de cerrar la tanda y darle la victoria a los de Simeone.

El Atlético se llevó así un trofeo simbólico, pero importante en lo anímico. Buen juego, intensidad y una imagen más que sólida ante un rival de nivel Champions. Solo la lesión de Kostis empañó una noche en la que el equipo de Simeone volvió a parecerse a sí mismo.

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