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Redacción Atletimanía
El Atlético de Madrid salió vivo del Coliseum, donde tantas veces se enreda, para firmar un triunfo sufrido pero vital (0-1) que le mantiene en la estela del liderato. Un autogol de Domingos Duarte, cuando el choque ya caminaba hacia el drama, resolvió un derbi marcado por el esfuerzo, el desgaste y las manos salvadoras de David Soria.
El equipo de Simeone, que no pierde en Liga desde aquel debut amargo en septiembre, volvió del parón con ritmo y con un Álex Baena omnipresente, insistente hasta la extenuación. El Atleti empujó, buscó, remató… pero chocó una y otra vez contra un Soria convertido en héroe azulón. Y aun así, el partido pudo volverse al revés: el Getafe de Bordalás, fiel a su propuesta agresiva, tuvo llegadas, metros y hasta un larguero de Arambarri en el 93’ que congeló a más de un rojiblanco.
La mañana ya empezó torcida para los visitantes con la lesión prematura de Marcos Llorente, sustituido por Griezmann a los 15 minutos. El francés, nada más entrar, activó el ataque y firmó varias acciones de peligro, aunque siempre apareció Soria para negarle el gol. Musso, titular por la lesión de Oblak, vivió una primera parte más tranquila, pero la segunda se convirtió en un intercambio constante de golpes.
El Getafe, empujado por su grada, consiguió sacar al Atleti de su zona de confort durante un buen tramo. Milla y Arambarri rozaron el gol, mientras que Raspadori obligó a Soria a la parada de la tarde. El duelo se movía en el alambre, con el guion escribiéndose en directo… hasta que llegó la jugada decisiva.
En el 82’, un balón parado botado por Baena sembró el caos en el área azulona. Raspadori, de espaldas, buscó a Griezmann en el segundo palo y Duarte, al intentar cortar la acción, acabó empujando la pelota dentro. Un gol de supervivencia, de insistencia, de los que definen al Atlético del Cholo.
El final fue un suplicio. Bordalás metió balones al área como si no existiera el mañana. Y en una de esas, Arambarri estrelló un disparo en el larguero que silenció al banquillo rojiblanco. Pero esta vez sí, esta vez el Atleti supo sufrir. Supo resistir.
Tres puntos para seguir apretando arriba, tres puntos en un campo donde la temporada pasada se dejó buena parte de la Liga. Con este triunfo, el Atleti se mantiene cuarto con 28 puntos, a tiro del Barcelona y pendiente de Real Madrid y Villarreal. La carrera sigue, y el Atleti también.
