- Oficial: El Atlético vende a Gallagher al Tottenham
- Deportivo – Atlético: Resumen, resultado y goles
- Simeone, tras el partido ante el Deportivo: “El jugador que llegue nos va a ayudar para compensar la salida de los chicos que han salido”
- Crónica vs Depor: Una genialidad de Griezmann mete al Atlético en Cuartos
- Griezmann, tras el partido ante el Deportivo: «El objetivo es llegar a la final»
Redacción Atletimanía
El Atlético de Madrid firmó este miércoles una victoria de carácter (2-1) ante el Inter de Milán en el Riyadh Air Metropolitano, en una noche de emoción continua y decidido en el descuento con un imponente cabezazo de Josema Giménez. Antes, Julián Álvarez había abierto la lata y Giuliano Simeone, hiperactivo y rebelde, se convirtió en uno de los grandes protagonistas del encuentro.
El Inter golpeó primero en sensaciones. En apenas tres minutos, Federico Dimarco obligó a dos intervenciones de mérito de Juan Musso, que sigue cubriendo la baja de Oblak. Un libre directo y un zurdazo cruzado sirvieron de advertencia para un Atleti que, sin embargo, respondió pronto y con apellido conocido.
Al cuarto de hora, Giuliano Simeone agitó el partido desde la derecha con un centro tenso que por poco no empalmó Julián Álvarez. El ‘Cholito’ volvió loco a Carlos Augusto y Bastoni desde el inicio, y poco después apareció su figura en el origen del 1-0: robo de Pablo Barrios, envío al costado y desmarque del joven Simeone, que atacó el espacio y habilitó una jugada que terminó en un rebote favorable y en el zurriagazo de Álvarez para abrir el marcador. Letexier lo anuló en primera instancia, pero el VAR corrigió.
Con el impulso del gol, el Atleti se volcó unos minutos, rozando el segundo en un córner que Giménez no llegó a impactar. Pero el Inter, herido, empezó a crecer. Zielinski y Lautaro Martínez encontraron espacios y Musso volvió a aparecer. Mientras tanto, Giuliano reclamaba dos penaltis por forcejeos con Bastoni, ambos sin premio.
Tras un primer acto de pulsos constantes, el Inter salió más decidido del descanso. A los pocos segundos, Barella estampó un disparo en el poste y Dimarco volvió a poner a prueba a Musso. El empate llegó en una acción trenzada entre Bonny y Zielinski, que definió con frialdad para el 1-1.
El partido entró entonces en modo montaña rusa. Simeone padre metió un triple cambio que reactivó al equipo, y el público se enchufó de nuevo gracias a… sí, Giuliano. El joven delantero firmó dos voleas consecutivas: la primera se marchó alta por milímetros; la segunda, con la zurda y más complicada aún, acabó igualmente en la grada.
Chivu movió ficha y sacó a Thuram, que amenazó a un Pubill muy voluntarioso pero irregular atrás. Sorloth y Griezmann dieron más presencia ofensiva al Atleti: el noruego rozó el gol en el 74’ y el francés obligó a Sommer a una parada salvadora con un latigazo en plena media vuelta.
El partido era un intercambio de golpes sin dueño, un territorio donde cualquier detalle podía decidirlo. Y así fue.
Ya en el descuento, el Atleti forzó un córner que Antoine Griezmann sirvió con precisión quirúrgica. Josema Giménez, imperial, voló por encima de todos y cabeceó el 2-1 que desató el delirio en el Metropolitano. Un gol de los de escudo, de los que construyen temporadas.
Con esta victoria, el Atlético suma 9 puntos y sigue muy vivo en la pelea por el top 8 del grupo, mientras que el Inter se queda con 12. Pero más allá de los números, la noche deja una certeza: Giuliano Simeone se ganó un lugar destacado en el equipo y en la grada.
