Crónica vs PSV: ¡Golpe de carácter en Eindhoven de un Atlético que ya apunta al Top 8!

Redacción Atletimanía

El Atlético de Madrid firmó en Eindhoven una victoria de esas que saben a alivio y a orgullo. Un 2-3 sufrido, trabajado y con final de taquicardia que coloca a los de Simeone, de momento, en el codiciado ‘Top 8’ de la Champions, la zona que da billete directo a octavos. Y eso después de arrancar el partido congelados y encajando el primer golpe antes de que el reloj llegara al minuto diez.

El PSV se adelantó muy pronto, aprovechando de nuevo los problemas rojiblancos por la derecha. Molina, superado desde el inicio, quedó atrás reclamando un fuera de juego inexistente y Driouech sirvió un pase raso que Guus Til empujó sin oposición. El 1-0 desató al Philips Stadion y dejó al Atleti grogui durante varios minutos. De hecho, el segundo pudo caer rápido: Driouech volvió a ganar la espalda a Nahuel y Saibari probó a Pubill, que salvó una situación crítica.

Poco a poco, el equipo de Simeone agarró la pelota y empezó a juntar pases, intentando salir del ahogo. La primera gran ocasión visitante llegó en el 23’: Giuliano habilitó a Julián Álvarez, que apuró línea de fondo para centrar a Sorloth. El noruego llegó, remató… y la cruzó demasiado. El PSV respondió con otra clara de Driouech, que esta vez, solo ante Oblak, decidió regalar el balón y perdonó el 2-0.

El Atleti no desistió. A falta de diez para el descanso, una presión agresiva de Giuliano provocó un balón dividido que Sorloth convirtió en asistencia para Julián Álvarez, que no perdonó a puerta vacía. Igualada en el marcador y alivio para los rojiblancos, que aún tuvieron otra de Sorloth antes del intermedio, desactivada por Kovar con una mano salvadora.

La segunda parte cambió la cara del partido. Y el primero en aparecer fue Molina, decidido a compensar sus errores iniciales. Tras un córner mal despejado, su derechazo desde la frontal obligó a Kovar a intervenir y el rechace cayó en las botas de Dávid Hancko, que cruzó la pelota al palo contrario para firmar el 1-2 (min. 52). El Atlético completaba la remontada.

Y apenas cuatro minutos después, llegó el que parecía el golpe definitivo. Julián, con una visión perfecta, metió un pase para Barrios, que la puso medida al segundo palo. Allí, Sorloth remató con un testarazo impecable para el 1-3 (min. 56). El Atleti vivía sus mejores minutos, dueño del ritmo y con el choque encarrilado.

Simeone movió el banquillo a partir del 68’, dando entrada a Griezmann, Almada y Gallagher para refrescar piernas. Aun así, el PSV siguió amenazando y Driouech volvió a rozar el gol. Y, como cada noche del Atleti en Champions, quedaba sufrimiento por repartir.

A cinco del final, Ricardo Pepi ganó el salto a Pubill y metió al estadio en ebullición con el 2-3 en una acción a balón parado. El PSV, empujado por su gente, se lanzó a por el empate. Armando Obispo tuvo la última, ya en el descuento, pero los rojiblancos resistieron como pudieron.

Final agónico, victoria crucial y paso adelante europeo del Atlético, que rompe con la mala dinámica lejos del Metropolitano y se acuesta en posiciones de privilegio continental. Una noche de sufrimiento… pero también de carácter. Como tantas veces con el Atleti.

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