Crónica vs Girona: Autoridad rojiblanca lejos de casa

Redacción Atletimanía

El Atlético de Madrid cerró el año lejos del Metropolitano con una victoria tan sólida como cómoda en Montilivi (0-3). Un triunfo que refuerza la confianza de los de Simeone a domicilio, los afianza en puestos de Champions y deja al Girona mirando al parón desde la zona roja de la tabla.

Koke abrió el camino con un golazo y Conor Gallagher, salido desde el banquillo por la lesión de Nico González, amplió la renta en una primera parte que el Atleti controló con autoridad. Ya en el descuento, Griezmann puso la guinda a una noche plácida que permite a los rojiblancos despedir el año con 37 puntos.

Simeone apostó de inicio por Llorente en el lateral derecho y buscó hacer daño con transiciones rápidas. Julián Álvarez y Barrios lideraron las primeras llegadas, y fue precisamente el canterano el que originó la acción del 0-1. En el 13’, su centro buscando a Sorloth quedó muerto tras varios rechaces y Koke, llegando desde atrás, enganchó una volea a bote pronto que se coló en la escuadra. Gol de capitán y golpe anímico para el Girona.

Los locales intentaron reaccionar y Oblak tuvo que aparecer. El esloveno firmó una de las paradas del curso al sacar una mano imposible a la volea de Witsel, evitando el empate. Poco después, la lesión de Nico González obligó a Simeone a mover el banquillo antes de tiempo.

Entró Gallagher y el británico no tardó en justificar su presencia. Primero avisó con un disparo alto y, en el 38’, armó un derechazo desde la frontal que, tras tocar en Vitor Reis, descolocó a Gazzaniga y significó el 0-2. El centrocampista rozó el doblete minutos más tarde en una acción casi calcada, mientras Giuliano Simeone estuvo a punto de firmar el tercero antes del descanso.

Tras el paso por vestuarios, el guion no cambió. El Atlético siguió mandando y Koke volvió a probar desde fuera del área. El Girona movió piezas buscando reacción, pero Oblak volvió a responder en un mano a mano con Álex Moreno. Simeone refrescó al equipo con la entrada de Almada, Le Normand, Raspadori y Griezmann, decidido a cerrar el partido.

Y lo cerró el francés. Ya en el descuento, tras avisar antes a Gazzaniga, Griezmann se asoció con Raspadori, se coló en el área y definió con un disparo raso y ajustado para firmar el 0-3. Cuarto gol en tres partidos y broche perfecto a una noche sin sobresaltos.

Victoria convincente del Atlético, que despide el año con buenas sensaciones, lejos de casa y con la mirada firme en la zona Champions. Si quieres, te preparo titular y subtítulo potentes para esta crónica.

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