La opinión de Santiago T. Peredo | @STocaPeredo
No más de 48 horas de bochorno ha durado la esperpéntica Superliga, pero este daño no se repara con la marcha atrás de la directiva rojiblanca del proyecto de Florentino Pérez.
Al igual que la venta del nombre del estadio y el cambio de escudo, este hecho también estuvo caracterizado por la cobardía y la clandestinidad de unos dirigentes que pocas veces tienen en cuenta el sentir de una afición por la cual el Atlético es un club diferente a los demás.
No me creo que ellos no fueran conscientes de que formar parte del egoísta torneo echaba por tierra todos los valores con los que se identifica el hincha colchonero.

Un hincha colchonero que se ve representado a la perfección en Koke, su capitán, quien a su vez tuvo de referentes a Fernando Torres y Gabi, dos hombres que fueron, son y serán Atlético de Madrid.
Ante la vorágine de quejas, indignación y frustración de los atléticos, frente a la cual los altos estamentos de la entidad, a diferencia de los clubes ingleses, no han dado la cara, Jorge Resurrección ha puesto el pecho, y más que el pecho el corazón, ese músculo que le late al igual que el del indio autóctono del Manzanares cuando ve dejarse el alma a esos guerreros que lo dan todo en el campo.
El vallecano ha emitido un comunicado en sus redes sociales para disculparse por un error que él no cometió.
El 6 transmite a su afición que «la plantilla está satisfecha por la decisión de renunciar a la Superliga», al mismo tiempo que recalca que seguirá «luchando para que los valores del Atleti crezcan a través del esfuerzo y el mérito deportivo«.
Sin duda una acción de la que todos los colchoneros se pueden sentir orgullosos y que le hace entrar, aún más si cabe, en la historia de este señor club.


Ha sido un acierto decir no a la Superliga Europea.
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