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Santiago T. Peredo | @STocaPeredo
El Atlético se ve las caras, este sábado en el Camp Nou, con un FC Barcelona que no se le da precisamente bien desde que Simeone reside en el banquillo colchonero, en un duelo que decidirá muchas de las opciones de ambos al título liguero.
Desde que el argentino dirige a los madrileños, los culés son la horma de su zapato… Pero los de la osa y el madroño ahora cuentan con un arma que antes no tenían y que se la han robado a los azulgrana.

Pese a que muchos pueden pensar que Leo Messi es la bestia negra de los rojiblancos, y no les falta razón ya que ha generado 41 tantos (32G y 9A) en 42 partidos ante los indios, en los últimos años, otro, hasta hace bien poco culé, martirizaba a los del Manzanares.
Este no era otro que el actual máximo goleador del Atlético, Luis Suárez. El Pistolero siempre se crecía ante su actual equipo, llegando a ser un auténtico quebradero de cabeza para la zaga colchonera, ya que su combativa presencia precisaba de mucha vigilancia, dejando a la Pulga más libertad para actuar.

El Charrúa se enfrentó en 18 ocasiones a sus actuales compañeros, sumando un total de ocho goles, cinco asistencias e innumerables trifulcas con sus compatriotas, y amigos, Giménez y Godín… Pero ahora todo ha cambiado.
En plato frío
En la actualidad, Luis viste de rojo y blanco, está que se sale, ha cosechado 19 dianas en esta temporada y tiene sed de venganza.
Una reválida que quiere servir en plato frío y en el mejor escenario posible, después de haber sido ‘echado a patadas’ del club por el que profesó un amor incondicional… Y al que ahora puede arrebatarle LaLiga para brindársela a los que confiaron en él cuando nadie lo hizo.
