- Julián Álvarez vuelve a picar en la Champions: un gol para cambiar el rumbo
- El Atlético estalla por el pisotón a Hancko: «Fue un penalti claro»
- Simeone, tras el partido ante el Stuttgart: «¿Penalti a Hancko? Estoy muy lejos, me gritan que es penalti, pero no lo vi»
- Grimaldo, tras el partido ante el Stuttgart: «Es un penalti clarísimo. Hace poco nos pitaron a nosotros un penalti en una falta lateral, ahora no lo pitan. Supongo que tendrán que salir a dar alguna explicación»
- Oblak, tras el partido ante el Stuttgart: «La segunda parte la hemos empezado bien, hemos venido a ganar, pero con uno menos se ha complicado un poco más»
Santiago T. Peredo | @SantiagoTPeredo
El Atlético de Madrid se marchó de Stuttgart con un punto valioso, pero también con una acción que alimentó su enfado al término del encuentro. Con 1-1 en el marcador y el equipo de Diego Pablo Simeone jugando con diez futbolistas, los rojiblancos reclamaron un posible penalti por un pisotón de Lorenz Assignon a Dávid Hancko dentro del área alemana. El colegiado, Serdar Gözübüyük, no señaló nada y el VAR tampoco intervino.

La jugada llegó en el minuto 84, durante un córner favorable al Atlético. Como es habitual en este tipo de acciones, los centrales rojiblancos habían subido al área para buscar el remate. Hancko peinó el balón en el primer palo y, justo antes de saltar, recibió un pisotón de Assignon en el talón, por detrás. El eslovaco acabó en el suelo y pidió explicaciones, mientras el banquillo visitante reclamaba una pena máxima.
Una acción polémica que quedó sin revisión
La jugada continuó y el Stuttgart lanzó un contragolpe que Giuliano Simeone consiguió frenar con un buen repliegue defensivo. Hancko permaneció tendido en el área, pero el árbitro dejó seguir y desde la sala VAR no llegó ninguna indicación para revisar la acción.
La polémica tuvo otro elemento añadido: la retransmisión televisiva alemana no ofreció repeticiones de la jugada, por lo que las protestas rojiblancas quedaron sin una nueva toma que permitiera valorar con mayor detalle el contacto. Las reclamaciones terminaron con una tarjeta amarilla para Simeone, que protestó la decisión arbitral desde la banda.
El Atlético entendía que el pisotón debía haber sido castigado con penalti en un momento especialmente delicado del partido. Después de la expulsión de Morten Hjulmand, el conjunto madrileño estaba obligado a resistir con un jugador menos y una acción a balón parado podía haberle ofrecido la oportunidad de llevarse los tres puntos.
Simeone se muestra prudente y Grimaldo no se muerde la lengua
Tras el encuentro, Diego Pablo Simeone explicó que sus jugadores le habían reclamado la pena máxima, aunque admitió que no había podido ver la acción con claridad desde su posición. «Me gritan que es penalti, pero estoy lejos y la verdad es que no la vi», señaló el técnico argentino.
Mucho más contundente fue Alejandro Grimaldo en la zona mixta. El futbolista rojiblanco no dudó en considerar que el Atlético había sido perjudicado por la decisión arbitral y cuestionó la intervención del videoarbitraje en este tipo de situaciones.
«Fue un penalti claro. No entiendo por qué el VAR interviene en algunas situaciones pero no en otras», afirmó. Grimaldo insistió en que, a su juicio, el contacto era evidente y recordó que al Atlético le habían señalado recientemente una pena máxima en una acción que consideraba similar.
«Todos los que lo vieron por televisión pudieron verlo claramente. Fue un penalti evidente, y no hace mucho, nos pitaron uno similar en nuestra contra», añadió.
El empate de Stuttgart dejó al Atlético con cuatro puntos en la fase liga de la Champions, pero la reclamación sobre Hancko abrió un nuevo frente de debate arbitral. Los rojiblancos valoraron el punto por las circunstancias del partido, especialmente tras la expulsión de Hjulmand, aunque se marcharon con la sensación de que una decisión en el tramo final pudo haberles dado una oportunidad de cambiar el resultado.
