Julián Álvarez vuelve a picar en la Champions: un gol para cambiar el rumbo

 Santiago T. Peredo | @SantiagoTPeredo

La Champions volvió a aparecer en el momento justo para Julián Álvarez. El delantero argentino llevaba semanas buscando una señal que le permitiera dejar atrás una sequía preocupante y recuperar parte de la confianza perdida. La encontró en Stuttgart, donde un zurdazo a la escuadra puso fin a 174 días sin marcar con el Atlético de Madrid y dio aire a un futbolista que necesitaba una noche así.

No fue un gol más. Julián llevaba doce partidos sin estrenarse esta temporada con la camiseta rojiblanca y llegaba a Alemania después de un verano complicado, marcado por los rumores sobre una posible salida al Barcelona y por el distanciamiento con una parte de la afición. Su rendimiento había ido dejando señales de mejoría, pero faltaba lo más importante para un delantero: volver a celebrar.

El escenario tampoco podía ser más apropiado. Fue en la Champions donde el argentino ofreció algunas de sus mejores actuaciones desde que llegó al Metropolitano y donde había firmado su último tanto como colchonero, en las semifinales frente al Arsenal. En Stuttgart, la competición volvió a servirle de refugio.

La Champions, el escenario de Julián

La relación de Julián Álvarez con la máxima competición continental tiene argumentos de sobra. Antes de su gol ante el Stuttgart, el argentino acumulaba 17 tantos y siete asistencias en 27 partidos de Champions con el Atlético. A esa producción se suman los ocho goles y dos asistencias que firmó en 17 encuentros con el Manchester City, equipo con el que también conquistó el título europeo.

Su impacto en el torneo durante las dos primeras temporadas como rojiblanco fue especialmente notable. En la campaña 2024-25 anotó siete goles y en la 2025-26 elevó su registro hasta los diez, una cifra que le permitió superar el récord de goles de un jugador del Atlético en una misma edición de la Champions, que hasta entonces compartía Diego Costa con ocho.

Además, el argentino alcanzó los 25 tantos en la competición en apenas 41 partidos, una marca que le permitió superar el ritmo de Lionel Messi y Sergio Agüero para llegar a esa cifra. Números que explican por qué la Champions parecía el escenario más propicio para reencontrarse con su mejor versión.

Lookman le dio el pase; Julián puso la firma

El gol de Stuttgart llegó nada más comenzar la segunda parte y tuvo un protagonista decisivo en su construcción: Ademola Lookman. El nigeriano acababa de entrar al terreno de juego cuando recibió en el costado izquierdo, encaró a su defensor y encontró el espacio para servir un balón raso hacia el punto de penalti.

Julián leyó el desmarque y resolvió de primeras con la zurda. El disparo se elevó hasta la escuadra, imposible para el guardameta alemán. Una definición de delantero de élite, ejecutada con la naturalidad que tantas veces había mostrado y que tanto se le había resistido en las últimas semanas.

La celebración también habló por sí sola. El argentino apretó los puños y descargó la rabia hacia el suelo, consciente de lo que significaba volver a marcar con el Atlético. Durante el último parón internacional ya había anotado con Argentina, pero le faltaba trasladar esas sensaciones al club. En Alemania dio el primer paso.

Una señal en plena recuperación

La sequía no había sido el único problema de Julián. Su verano estuvo condicionado por las especulaciones sobre su futuro y por un episodio que dejó huella en su relación con parte de la grada rojiblanca. Su actuación ante el Villarreal alimentó las críticas, aunque en los partidos posteriores comenzó a mostrar síntomas de recuperación. En varias ocasiones, el poste o las intervenciones de los porteros le habían impedido estrenar su cuenta goleadora.

El tanto de Stuttgart no borra de golpe todo lo ocurrido ni garantiza que el argentino haya recuperado ya su mejor nivel. Pero sí supone una respuesta importante en un momento delicado. Julián necesitaba un gol que respaldara las sensaciones y le permitiera dejar de jugar con la urgencia de quien busca romper una racha.

Mateu Alemany, director de Fútbol Profesional del Atlético, ya había anticipado en la previa que el delantero marcaría. Su pronóstico terminó cumpliéndose en una noche en la que el equipo necesitaba una reacción y el argentino, una alegría propia.

El empate ante el Stuttgart dejó al Atlético con cuatro puntos en la fase liga de la Champions, pero el resultado no fue la única noticia para los rojiblancos. Julián Álvarez volvió a encontrar la portería en el escenario que mejor conoce y en el que más ha brillado desde su llegada a Madrid. Ahora le toca convertir ese gol en el comienzo de algo más: recuperar la confianza, volver a ser decisivo y demostrar que todavía puede liderar el ataque del Atlético.

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