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Redacción Atletimanía
Noche de Champions… y de riesgo. El Atlético de Madrid afronta la ida de los cuartos ante el Barcelona con una amenaza clara sobre la mesa: las tarjetas.
Hasta siete jugadores rojiblancos llegan apercibidos al duelo y podrían perderse la vuelta en el Metropolitano si ven una amarilla. Un escenario que condiciona, y mucho, un cruce de máxima exigencia.
La defensa es la zona más expuesta. Le Normand, Lenglet y Pubill están al borde de la sanción, al igual que Ruggeri en el lateral izquierdo y Marcos Llorente, que puede alternar entre banda y medular. A ellos se suman Giuliano Simeone y Thiago Almada, dos piezas importantes en el esquema del ‘Cholo’.
Un contexto que obliga a hilar fino. Porque no se trata solo de competir, sino de hacerlo sin hipotecar el partido decisivo. Además, el foco también apunta al árbitro. Kovacs, designado para el encuentro, ya dejó su sello en esta Champions con partidos cargados de amonestaciones. Un listón bajo en lo disciplinario podría complicar aún más el panorama rojiblanco.
En el otro lado, el Barcelona también llega con amenazas, aunque menos numerosas. Lamine Yamal encabeza la lista de apercibidos y su posible ausencia en la vuelta sería un golpe importante para los de Flick. Junto a él, nombres como Fermín o Casadó también caminan sobre el alambre.
Todo apunta a un partido de máxima tensión. Los precedentes entre ambos equipos esta temporada invitan a pensar en un duelo intenso, de contactos y sin concesiones. Y en ese contexto, cualquier detalle cuenta. También una amarilla. Porque más allá del resultado, el Atleti se juega llegar vivo… y entero… al Metropolitano.
