Molina cae en la enfermería rojiblanca y dice adiós al final de Liga

Redacción Atletimanía

El Atlético de Madrid sigue acumulando problemas físicos en un tramo final de temporada que se le está haciendo eterno. Nahuel Molina es el último en caer en una enfermería rojiblanca que no deja de crecer y Diego Pablo Simeone pierde así a otro futbolista importante para cerrar una campaña marcada por el desgaste competitivo y las lesiones.

El lateral argentino acabó tocado el encuentro frente al Celta de Vigo y las pruebas médicas han confirmado una distensión en el isquiotibial. La acción se produjo prácticamente en la última jugada del partido, cuando Molina realizó un esfuerzo defensivo en repliegue para frenar una transición del conjunto gallego. Ahí sintió la molestia muscular que ahora le obligará a parar alrededor de tres semanas.

La lesión impedirá al campeón del mundo disputar los tres partidos restantes de LaLiga ante Osasuna, Girona y Villarreal. Una baja sensible para Simeone, especialmente por la escasez de efectivos y por el peso que había recuperado Molina en las últimas semanas, volviendo a ofrecer una versión mucho más cercana a la de sus mejores tiempos como rojiblanco.

El argentino, además, había logrado algo poco habitual en una plantilla castigada constantemente por los problemas físicos: no se había perdido ni un solo encuentro por lesión durante toda la temporada. Hasta esta recaída, Molina acumulaba 46 partidos oficiales y 2.399 minutos sobre el césped, siendo el duodécimo jugador de campo más utilizado por el técnico argentino en el curso 2025-26.

En el cuerpo técnico del Atlético existe cierta tranquilidad respecto a su presencia en el próximo Mundial. Molina es una pieza fija para Lionel Scaloni y, salvo contratiempo inesperado en la recuperación, llegará a tiempo para la cita internacional. De hecho, en Argentina estaban especialmente satisfechos con el crecimiento del lateral en este tramo decisivo de la campaña, donde había recuperado confianza y continuidad.

Sus números también respaldan esa mejoría. Molina cierra prácticamente la temporada con dos goles y cuatro asistencias, consolidándose nuevamente como el lateral derecho titular de la campeona del mundo. Mientras tanto, Simeone tendrá que recomponer una vez más el puzle defensivo de un Atlético que afronta el cierre liguero con más bajas que certezas.

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