- El Atlético vuelve a la élite europea
- Simeone, tras el partido ante el Barcelona: “Necesitamos descansar, que el sábado viene una final”
- Crónica vs Barcelona: El Atlético resiste y se mete en semifinales de Champions
- Griezmann, tras el partido ante el Barcelona: «Pensamos ya en el sábado. Va a ser un partido bonito, pero difícil. Ahora toca descansar»
- Koke, tras el partido ante el Barcelona: «Ahora queremos ganar la Copa. Llevamos mucho tiempo sin ganarla y vamos a ir a por ella»
Redacción Atletimanía
El Atlético salió victorioso frente al Villarreal, aunque el triunfo no trajo consigo toda la alegría que esperaba el Metropolitano. La enfermería rojiblanca volvió a llenarse: hasta cuatro jugadores terminaron tocados y obligaron a Simeone a replantearse el escenario de cara al inminente viaje a Anfield.
El primero en caer fue Julián Álvarez, que no regresó tras el descanso por unas molestias en la rodilla después de forzar en la acción del gol de Barrios. Más tarde se retiraron Nico González y Le Normand, mientras que el susto mayor lo protagonizó Hancko, obligado a abandonar el campo con claros gestos de dolor tras una dura entrada de Mouriño.
El caso del central eslovaco encendió todas las alarmas: había entrado en la segunda mitad y apenas cuatro minutos después quedó tendido en el césped con un grito que paralizó a sus compañeros. El diagnóstico posterior habla de un esguince de tobillo, según ha podido saber Atletimanía, y su participación frente al Liverpool es, como poco, complicada.
El delantero argentino tampoco lo tiene fácil. La pequeña distensión en su rodilla requiere reposo y, aunque no parece grave, la cercanía del compromiso europeo le convierte en seria duda.
En cambio, tanto Le Normand como Nico transmiten algo más de tranquilidad. El primero se llevó un golpe en la espalda, pero terminó mejor de lo esperado, mientras que el argentino fue sustituido más por agotamiento y calambres que por lesión.
Simeone, consciente de que ya cuenta con las bajas seguras de Baena, Almada y Giménez, sabe que el margen de maniobra es escaso. La cita de Anfield llega en un momento exigente del calendario, pero desde el club insisten en no forzar a nadie: la temporada es larga y un riesgo innecesario ahora podría pagarse muy caro más adelante.
