Quique, un dolor de muelas para el Atlético

EFE

Si Quique Sánchez Flores devolvió al Atlético de Madrid el impulso que necesitaba para regresar a la senda de los títulos, antes y después de sus éxitos rojiblancos siempre fue un dolor de muelas cada vez que se enfrentó a su exequipo, al que hizo mucho daño en las filas del Getafe, del Valencia y del Espanyol.

En total, Quique se ha visto la caras en nueve ocasiones con el Atlético de Madrid y sólo ha perdido una vez. Casi siempre ha provocado que rival del Getafe en la próxima jornada perdiera puntos. Los datos, avalan al técnico azulón: tres victorias, cinco empates y una única derrota, en la temporada 2016/17, cuando dirigía al Espanyol y perdió 0-1 en Cornellà-El Prat con un tanto del francés Antoine Griezmann.

Quique Sánchez Flores es un hombre querido en el Wanda Metropolitano. Contratado en octubre de 2009 tras la destitución de Abel Resino, consiguió subir al Atlético de Madrid a un trono europeo tras ganar la Liga Europa con una victoria en la final frente al Fulham. A ese título, añadió una Supercopa de Europa y una final de la Copa del Rey que perdió contra el Sevilla.

En algo menos de dos temporadas dejó un buen recuerdo entre la afición del Atlético. Con él, el club rojiblanco disfrutó de su tercer trofeo continental tras la Recopa de 1962 y la Intercontinental de 1974. Y, también, acabó con una sequía de catorce años sin ganar después del doblete de 1996.

Pero Quique no sólo logró ganar para el Atlético. Sobre todo, le salvó de una situación dramática. Cuando llegó al club, éste rozaba los puestos de descenso. Cuando se fue, lo hizo con dos títulos bajo el brazo y aclamado por su afición, en su último encuentro, frente al Hércules el 15 de mayo de 2011.

Ese día, tuvo que salir del vestuario para agradecer el apoyo de sus hinchas, que siguieron coreando su nombre. Quique les pidió que llevaran la cabeza siempre alta, se puso una bufanda y besó el centro del campo del que fue su estadio durante casi dos cursos.

Después, llegaría Gregorio Manzano, que aguantó 16 jornadas hasta el fichaje de Diego Simeone, que seguiría el camino abierto de Quique Sánchez Flores con dos finales de Liga de Campeones, dos Ligas, dos Liga Europa, dos Supercopas de Europa, una Copa del Rey y una Supercopa de España.

De hecho, a Simeone no le ha importado reconocer los éxitos de quien será su rival el próximo fin de semana. En 2016, se deshizo en elogios hacia el entrenador del Getafe.

«Le ha dado cosas muy importantes al club en un periodo no fácil en aquel momento, donde el club no ganaba títulos, y lo posicionó en un lugar espectacular. Recuerdo ir a la final cuando él era entrenador allá en Mónaco con el Inter como hincha (en la Supercopa de 2010) y fue una gran alegría aquel momento y su trabajo fue seguramente muy bueno», dijo Simeone.

Pero la realidad es que Quique parece tenerle tomada la medida al Atlético de Madrid, al que casi siempre ha conseguido quitarle puntos. Desde su primera etapa en el Getafe (2004-05) hasta su última en el Espanyol (2016-2018), pasando por su estancia en el Valencia (2005-2007), suma ocho partidos sin derrotas contra el cuadro rojiblanco.

Todos los resultados

Comenzó el historial con un empate en el Coliseum (1-1) en 2005; En el choque de vuelta, en el Calderón ese mismo año, también firmó tablas (2-2); ya en el Valencia, logró dos victorias (0-1 en el Calderón y 3-1 en Mestalla) y dos empates (0-0 a domicilio y 1-1 como local); y, en el Espanyol, volvió a empatar sin goles fuera de casa y ganó 1-0 en Cornellà-El Prat.

Quique sólo perdió frente al Atlético de Madrid en la ya citada derrota de 2017 con el gol de Griezmann. Y, a lo largo de nueve partidos, ha demostrado que es muy complicado hacerle goles. Sólo en una ocasión encajó más de uno y dejó su portería a cero cuatro veces.

Precisamente, esa será una de sus mejores armas del Getafe. Su solidez defensiva es incuestionable y gracias a ella ha reflotado a un equipo que estaba hundido cuando accedió al cargo. De tener un punto en ocho jornadas y ser colista indiscutible, el Getafe, con Quique, ha pasado de ver el descenso a siete puntos de distancia.

Ahora, Quique, querido en la casa rojiblanca por sus éxitos pasados, puede pasar de héroe a villano una vez más. Y tendrá otro reto por delante: que el Getafe acabe con una racha de diecinueve encuentros de Liga consecutivos sin ganar al Atlético (2011, 3-2 en el Coliseum). El dolor de muelas rojiblanco, vuelve a la carga. Con Quique al frente, la deseada victoria del Getafe ante un rival intocable desde hace más de un década, está más cerca.

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